Pago Calzadilla y Bodegas Uribes Madero | Viaje a la Alcarria conquense
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Viaje a la Alcarria conquense

About This Project

Hoy me gustaría hablaros de una bodega y entorno especiales para mí: El Pago Calzadilla ubicado en mi Cuenca natal, concretamente en plena comarca de la Alcarria ¡Ea!

La bodega se encuentra a 3,5 kilómetros de Huete (Opta para los romanos), en dirección a Caracenilla y toma su nombre de una antigua calzada romana “Calzadilla”.

Calzadilla es fruto de la pasión y del apego a la tierra de los optenses Francisco Uribes y Celia Madero, artífices de la empresa castellanomanchega Bodegas Uribes Madero pagocalzadilla. Francisco, arquitecto de formación y  ex-directivo en Rumasa en los años 70-80, conoció de primera mano diferentes proyectos de arquitectura relacionados con bodegas y tuvo la posibilidad de hacerse con una finca familiar. Estos dos factores fueron sin duda fundamentales a la hora de invertir en viticultura y lanzarse a la elaboración de vino en esta localidad conquense. A este espíritu emprendedor hay que añadir las ayudas de administraciones regionales, nacionales y europeas, ya que la suya fue de las primeras iniciativas empresariales apoyada financiera y técnicamente por el Programa Comunitario LEADER I Alcarria Conquense (1992/95).

La plantación de cepas se inició en 1982, y tuvieron que pasar diez años hasta dar por buena una cosecha. La primera en llegar al mercado, Calzadilla 1992, la formaban 3.000 botellas. En la actualidad, la bodega puede llegar a producir hasta 100.000 litros de vino.

Destacan como elementos esenciales y diferenciadores para la calidad de sus vinos los suelos, la altitud de la zona en la que se asientan las cepas, el sistema artesanal de vendimia, poda en verde, y el proceso de fermentación por decantación, totalmente natural.

El viñedo, cepas de las variedades tempranillo, cabernet sauvignon, garnacha y syrah plantadas en espaldera, está situado en la ladera de una loma, a 900 metros de altitud, y recibe riego por goteo. Tanto el sistema de cultivo en terraza, como el de riego por goteo, supusieron dos grandes novedades introducidas por Uribes en esta zona, y en sus inicios, fue incluso tildado de excéntrico.

El proceso de recolección también es artesanal. La vendimia se realiza en la segunda quincena de septiembre, a mano, casi siempre por mujeres y racimo a racimo. De hecho, casi todas las labores de la bodega son realizadas por mujeres. Las cajas de vendimia de 15 kilos son llevadas a la mesa de selección manual, ubicada en una terraza en la parte alta de la bodega, a través de un elevador hidráulico.

El proceso de fermentación por decantación, se realiza en depósitos de acero de 10.000 litros. Posteriormente pasan seis meses en tinas de 300 litros de roble francés y 18 meses más en roble americano. Para redondear su crianza y un perfecto ensamblaje, las botellas reposan en la bodega durante 36 meses, una práctica en desuso en otras bodegas de la que Francisco es un gran defensor.

Estos procesos aportan al vino la calidad que le caracteriza y que le lleva a figurar entre los 100 mejores vinos de España o a estar presente en la celebración de importantes acontecimientos y cumbres internacionales.

Por ejemplo, fue muy comentado que los vinos de Calzadilla regaron alguno de los almuerzos de los Principes de Asturias durante el inicio de su luna de miel en Cuenca. Entendedlo, para los conquenses fue un total acontecimiento que los Príncipes pensaran en nuestra ciudad para comenzar su luna de miel y después de su visita, se supo hasta el más mínimo detalle de lo comido y bebido.

Después de este puntito frívolo os quiero hablar de la filosofía de esta bodega que gira en torno al concepto de pago o “terroir”, muy extendido en Francia. El 25 de enero de 2011 se publicó en el Diario Oficial de Castilla La Mancha el pliego de condiciones de la nueva Denominación de Origen PAGO CALZADILLA. Para quienes lo desconozcan, un vino de pago se consigue cuando este vino existe al menos 10 años y ha demostrado calidad y diferenciación respecto a la región donde está ubicado. Se exigen unas características en el viñedo y la implantación de unas normas de calidad que hagan que el vino sea singular. Debe estar representado tanto en el mercado nacional como en el internacional y haber recibido a lo largo de su vida buenas críticas por parte de los expertos.

Hablemos un poco de sus excepcionales vinos:

Gran Calzadilla: Tinto reserva con variedades de tempranillo y cabernet sauvignon. Crianza de 18 meses en barrica de roble americano, permaneciendo  36 meses más en el botellero. Compré una botella y está a la espera de un momento especial.

Calzadilla Classic: Tinto reserva con variedades de tempranillo, cabernet sauvignon, garnacha y syrah. Permanece de 10-14 meses en barrica y 36 meses más en el botellero. Compré una caja de 6 botellas y voló en menos de 2 meses. Un vino triunfador.

Calzadilla Allegro: Tinto monovarietal syrah. De 12 meses en barrica y embotellado de 18 meses. En mi humilde opinión, se trata de un “vino de mujer”, ojo, entendido como vino homogéneo, elegante, afrutado y más suave al paladar.

Opta: Se trata del low cost de la bodega, tempranillo 60%, garnacha 20%, syrah 20%.  Sin duda un vino elegante, ideal para tapear.

Estuve visitando la bodega un sábado y os animo a ir tanto en pareja, como con niños, o en grupo, además está a un paso de Madrid. Las explicaciones y buen hacer de Dolores Amor son otro aliciente, muy, muy pedagógica, se nota que recibe la visita de muchos grupos y colegios.

Como broche a esta jornada enoturística, recomiendo una “gastrovisita” a Caracenilla, un pequeño pueblo de 50 habitantes, a solo

diez minutos de la bodega, Caracenilla está situado entre páramos, extensas campiñas y bosques de encinas. El pueblo huele a lumbre, a espliego y romero y a queso, por cierto, uno de los mejores de la provincia. En la plaza, frente a la fuente, encontraréis la Casa del Tío Venancio, un restaurante y casa rural de sabor alcarreño, donde os esperan Angelina, el alma de su cocina, y Leo, su hija y jefa de todo ¡Impresionante cómo se come y cómo os van a tratar! Os dejo una foto de sus riquísimas migas, servidas, cómo no, con uvas, como es típico acompañarlas aquí.

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Artículos, Prensa

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